Porque si llega, cuando llegue, llegará como es: fácil, claro, sencillo, sin grandes resplandores, sin que la tierra tiemble, sin que el cielo se nuble. Será suave y fraterno con su mano en tu hombro.
No habrá cambiado casi nada: solo tu corazón.
No es malo tener, en alguna parte de nuestro fastuoso corazón, un amor imposible. No hay amores imposibles.
Y la historia, allá lejos, se sigue desatando./ Me engañaron sus libros: jamás ocurre nada / salvo el amor.